24 ene. 2009

La bitácora recomienda: Man on Wire


If I die, what a beautiful death!
Philippe Petit

¿Otro documental sobre las Torres Gemelas? Sí y no. Sin las Torres Gemelas, el documental de James Marsh no tendría sentido, pero únicamente con ellas, tampoco. La historia de cómo Philippe Petit cruzó ambas torres caminando sobre un cable el 7 de agosto de 1974, no una sino ocho veces, a 410 metros de altura, sin duda merece contarse. No sólo porque se trata de un hecho irrepetible (hasta el 11 de setiembre del 2001 Petit era el primer hombre en cruzarlas... desde entonces fue el primero y el único), sino porque se trata de un homenaje a las mismas Twin Towers, punto sensible en el imaginario de la historia reciente norteamericana y cuyas imágenes de su destrucción han sido exacerbadas hasta el cansancio para justificar lo injustificable.

Un fragmento de la crítica de Roger Ebert es bastante ilustrativo:

Early in the film, we see what we think is sadly familiar footage: Construction workers and huge trucks and cranes, at work in the footprint of one of the WTC towers. At first I thought this was film of the clean-up after 9/11. As the scene develops, I realized I was watching an early stage in the construction of the towers. The film shows the towers growing, huge steel beams being lifted, the puzzle being put together. As it happens, 9/11 is not even mentioned in the film, which is the right decision, I think. "Man on Wire" is about the vanquishing of the towers by bravery and joy, not by terrorism. (Rogerebert.com)
El documental tiene varios puntos a favor, desde el punto de vista formal. El primero es la extraordinaria edición, que logra combinar de modo muy entretenido entrevistas recientes, fotografías, reportajes de la época, videos de la época y actuaciones que ayudan a complementar -de un modo lúdico a veces repetitivo- y enriquecer la historia. El segundo es que se trata de uno de los mejores documentales jamás realizados en los cuales las guerras, la violencia, los problemas sociales o el cambio climático no son el protagonista, ni siquiera son mencionados. Luego de la puerta abierta por Michael Moore con Bowling for Columbine (2002), seguida por Morgan Spurlock con Super Size Me (2004), luego por Al Gore con su conveniente An Inconvenient Truth (2006), y continuada por Chris Bell con su notable Bigger Stronger Faster (2008) (y cientos de documentales sobre derechos de autor y piratería que pueden encontrar en internet), parecía que el documental había entrado en una etapa de oro donde su uso primordial de concientización y denuncia estaba llegando a niveles inimaginables.

Man on Wire, documental dirigido por el director británico James Marsh, nos pone los pies en la tierra -irónicamente- hablándonos de la vida de una persona. No, ni siquiera eso. Se trata de un momento en la vida de una persona que justamente merece ser recordada por no tener los pies en la tierra. No existe más mensaje en el documental que la historia de Petit y su grupo de amigos que lo ayudan a cometer el "crímen artístico del siglo" como lo titularon muchos diaros. Contribuye mantenernos en la historia (no es fácil considerando que sabemos qué es lo que va a hacer Petit y que va a tener éxito) la tensión que se crea en los preparativos, las historias de amor/amistad relacionadas entre los personajes, la manera cómo se llevó a cabo el crímen y finalmente, el momento más brillante e impactante... la resolución del sueño de Philippe Petit, mientras el espectador, maravillado y aterrado se pregunta ¿por qué lo hace?.


Entre documental, comedia y drama, Man on Wire no les hará pensar en el mundo que los rodea, sino en el que tienen dentro. Es una reflexión sobre la vida y cómo la asumimos. Se trata de una prueba de que lo que creemos importante y de lo poco importantes que somos. Y de cómo enfrentar el haber llegado a la cima del mundo humano, a concretar el sueño máximo de una persona que tuvo sólo 24 años de edad cuando puso el primer pie en un cable que lo podía llevar de modo tan fácil a la gloria eterna (Petit sigue con nosotros, mas no las Twin Towers) o a la muerte. También, como vestigio, podría significar que en los imaginarios occidentales, el trauma causado por los ataques del 11 de setiembre están empezando a superarse. No es por nada que el documental ha sido reconocido como una de los diez mejores films del 2008 por una gran cantidad de críticos, y ha ganado el gran premio de la crítica y del público del último Sundance Film Festival.

Actualización: Confirmado, Man on Wire fue nominada al Oscar a mejor documental.

Les dejo el trailer y algunos links útiles:



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Man on Wire (Official Site)

Entrevista a Petit y Marsh en Sundance 2008 (Youtube)

Philippe Petit Walks a Tightrope Between the Twin Towers (Audio de 1974, WCBS)

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Para conseguirlo: Amazon o Torrent.

Man on Wire (IMDB)

Man on Wire (Rotten Tomatoes)

Man on Wire (Roger Ebert)

Man on Wire (James Marsh)

Film Critic Top Ten Lists (Meta Critic)

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2 comentarios:

Anónimo dijo...

Me da vertigo de solo pensarlo...
PEro "documentales jamás realizados en los cuales las guerras, la violencia, los problemas sociales o el cambio climático no son el protagonista, ni siquiera son mencionados", si este tipo de documentales son los mas abundantes, "mi verano en Cancun", "El hombre en la luna", etc

Señorita Puri dijo...

Acabo de venir de ver la peli y sigo fascinada por este artista, aunque un poco triste y decepcionada por cómo se desarrollan luego las cosas (no revelerá nada).
Cuando mi blog daba sus primeros pasos hace año y medio escribí la historia de Petit, está aquí por si os interesa.
Un besito, P.