
Los perros de la guerra
Hago un lugar para la memoria. Alguna vez un presidente dijo que los comuneros eran “los verdaderos dueños del Perú milenario”, saludó a la comunidad campesina, “con su solidaridad, con su fraternidad, con su trabajo colectivo”, y en un par de pinceladas señaló cuál era la obligación del Estado: “En nuestra patria la comunidad sigue en pie, la comunidad dura porque es lo más auténtico que tiene el Perú. Entonces el Estado peruano, si quiere volver a lo profundo y a lo real, tiene que identificarse con las comunidades. Lo más permanente de nuestra raza es la comunidad campesina”.
Se llamaba Alan García Pérez y lo dijo en el Rimanakuy de Puno, en 1986.
(Nelson Manrique, "Los perros de la guerra". En: La República, 10 de junio del 2009)
Bagua en el Corazón
Los amazónicos de esta región se hallan lejos de la imagen del buen salvaje. Por el contrario, son herederos de esa tradición de contacto a la que nos hemos referido. Cazan, pescan y beben masato como antes, pero también acuden a las ciudades con regularidad, hablan castellano y son hijos del gran proceso de cholificación que ha recorrido al Perú.
Su forma de vida implica mucha pureza natural. Apenas se tala el bosque o se contaminan los ríos se afecta la sociedad indígena tradicional. Por ello, su hábitat natural se halla en contradicción con las ideas del presidente García, contenidas en el famoso texto del “perro del hortelano”.
(Antonio Zapata, "Bagua en el Corazón" En: La República, 10 de junio del 2009)
Nación a pesar de sí misma
(Manuel Burga, "Nación a pesar de sí misma". En: La República, 11 de junio del 2009)
Ensayo histórico de la investigadora Maribel Arrelucea Barrantes. Recomiendo su lectura completa. Lo más extenso y analítico producido hasta ahora por un historiador peruano sobre el tema. Vía El Reportero de la Historia.
La lucha de los pueblos amazónicos: Una lucha de primera clase
Sobre pueblos agraviados y un gobierno incapaz
Los decretos leyes son anticonstitucionales, porque contradicen lo aceptado en nuestra cuerpo legislativo que garantizan el respeto por la dignidad humana y el de las comunidades . Mientras tanto, los indígenas no sólo padecen las pérdidas de sus familiares, sino que además se sienten vejados en sus derechos ya que no son escuchados y se les impone una medida "desde arriba",en una sociedad que mantiene aún taras históricas ante el desconocimiento de la riqueza cultural "del otro".









2 comentarios:
Hoka Jorge
Sólo una aclaración, el artículo al que te refieres no es de mi autoría sino de Emil Beraún, un compañero de Historia de la UNMSM y asiduo colaborador de mi página.
Saludos
Víctor Arrambide
hola Jorge Luis, gracias por tus comentarios elogiosos, en realidad escribí el ensayo a partir de varias cosas: la pregunta de mi hija sin poder responder algo coherente, el dolor de ver esas imágenes sangrientas, escuchar las opiniones arcaicas, tan cargadas de desprecio, el recuerdo imborrable del senderismo, las clases a mis alumnos y alumnas asháninkas, tan criticos, me hicieron repensar sobre los discursos históricos en las escuelas, creo que todo se juntó y la única manera de procesarlo fue escribiendo, de la misma forma que se puede enfrentar el dolor personal porque hay coyunturas en las cuales el Perú duele. Aprovecho para animar a otros colegas y amigas que escriban, no se queden escondidos detrás de sus temas de investigación, Bloch, Basadre, Flores Galindo nos enseñaron que el presente se entiende mirando el pasado.
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