26 de dic. de 2008

El arte de la guerra

"General Sir Bernard Montgomery" Artist unknown [R.D.?], 1943
El ensalzamiento de los héroes de guerra como representación de la nación contribuyó a levantar la moral y a que la sociedad confíe en sus líderes.

La guerra total se ha convertido en un asunto importante para el pueblo alemán, apuntó el Ministro de Propaganda Joseph Goebbels en un discurso pronunciado en 1943, poco después de la derrota alemana en Stalingrado, que significo el revés más importante para las fuerzas del Tercer Reich desde el inicio de la Segunda Guerra Mundial en 1939.

La combinación de ambos conceptos, la guerra total y la propaganda, estuvieron de la mano durante el mayor conflicto armado de la historia de la humanidad y ya venía siendo utilizada durante toda la década de los treinta de modo constante -y con bastante éxito- por las principales potencias sin importar sus objetivos o sistemas sociopolíticos (en gran parte gracias a las ideas del general alemán Erich Ludendorff). La propaganda tenía como principal finalidad manipular los sentimientos e imaginarios de las personas para hacerlas creer que existía un objetivo común como nación o sociedad, desde la creación de un nuevo sistema -el fascismo o el comunismo- hasta la destrucción de sistemas considerados enemigos o antagónicos.


"We beat 'em before" by Pat Keely, Unknown, possibly 1940. Gouache on board.
Nótese el juego gráfico de ambos personajes, el de segundo plano representando a un soldado de la Primera Guerra Mundial, haciendo clara referencia a la derrota alemana de dicho conflicto.

La 'guerra total' involucraba a todas las fuerzas vivas de un país. Tanto a los ejércitos como a la población civil. Hombres, mujeres, niños y ancianos formaban parte de este esfuerzo de guerra pues la derrota, en caso que esta se diese, también sería total y con ello la destrucción de la sociedad misma. El objetivo del Tercer Reich alemán no fue solo vencer a los ejércitos enemigos -sin respetar a la población desarmada, en gran parte considerada de raza inferior, sobre todo durante la Operación Barbarroja-, sino obligar a la población sometida a aceptar la ideología vencedora, o en caso de resistencia, al exterminio.


"Fritz in Nazi bomber" by Reginald Mount, 1942. Inkwash & gouache on board.
El uso del comic fue fundamental para mantener la resistencia psicológica de los niños, pero no fue menos importante para los adultos en la medida que los trasladaba a la seguiridad de su propia niñez. Muchos de los personajes creados para este fin, como Firebomb Fritz (la bomba nazi bautizada burlonamente con un nombre típico alemán) fueron muy populares e inclusive continuaron siéndolo luego de la guerra.

Fue por ello que la Segunda Guerra Mundial movilizó a todos los frentes de los países involucrados, haciendo que toda la población participe en la guerra de una manera u otra. Desde los niños y las mujeres contribuyendo a la producción de armamento y alimento doméstico, hasta el recojo de escombros y las labores de salvataje. Uno de los países vencedores de este conflicto, Inglaterra, estuvo muy al tanto de la producción de propaganda para levantar la moral de la población civil y militar, así como desprestigiar al enemigo y comunicarse efectivamente con la población. Si bien los famosos discursos radiales de Winston Churchill -Primer Ministro del Reino Unido entre 1940 y 1945- fueron fundamentales para conservar en pie el valor de los ingleses, la estrategia global de propaganda fue encargada al Ministerio de Información (MOI, por sus siglas en inglés) británico, creado el 4 de setiembre de 1939, un día después del ingreso de dicho país a la guerra.


"Infantry weapons" by Leslie Ashwell-Wood, 1943. Ink & gouache on board.
El uso de las ilustraciones como medio de enseñanza del funcionamiento y manejo de las armas.

Recogiendo la experiencia del antiguo MOI de 1918 (durante la Primera Guerra Mundial) y del avance de los nuevos conceptos de las comunicaciones gráficas y audiovisuales, el nuevo y específico Ministerio (que recibió duras críticas de los medios de comunicación ante la posibilidad de un control gubernamental de la información) notó que una parte fundamental de la guerra era mantener la fuerza psicológica de la población, ante una guerra como nunca antes había vivido el pueblo inglés. Así que había que utilizar todos los medios disponibles para ese objetivo, desde los filmes hasta las ilustraciones, contando con la contribución de muchos de los artistas más reconocidos de su época, como Terence Cuneo, Abram Games o Reginald Mount. El MOI utilizó, sólo en 1942, un presupuesto de 4 millones de libras esterlinas, 120.000 de las cuales fueron utilizadas específicamente para afiches y exposiciones artísticas.


"A soldier of the Reich" by Reginald Mount, Probably 1943. Ink on board.
La burla y sarcasmo eran parte importante de la producción artística de propaganda. En este dibujo vemos a Adolf Hitler diciendo "Ustedes pueden confiar en mi juicio, recuerden que una vez fui soldado del Reich", a lo que dos pilas de cadáveres le responden "Nosotros también". Los cadáveres representan al difunto ejército alemán luego de las claras e importantes derrotas en Stalingrado (URSS) y en Túnez (Norte de África). Nótese que la fecha del dibujo es 1943, cuando las victorias de los ejércitos aliados y soviéticos se vuelven más frecuentes y las derrotas del ejército del Tercer Reich hacen tambalear el proyecto bélico de Hitler (representado en la pila de mapas y libros sobre la que está parado).

A diferencia de otros momentos, en el que el arte es usado por personas particulares para escapar a los horrores de la guerra -como medio de transferencia o catarsis-, esta vez el arte está al servicio de la guerra, promoviendo los objetivos de la misma y ayudando a la colectividad a permanecer unida y fortalecida ante la violencia y los mensajes ideológicos y propagandísticos de los enemigos. Una vez finalizada la guerra, el MOI fue desactivado y sus funciones, ya en desuso, fueron transferidas en 1946 a la Oficina Central de Información, así como un valioso archivo que incluyen más de 1800 piezas de arte gráfico que han sido puestas a disposición del público a través del portal web de The National Archives, uno de los mejores sitios en internet de información archivística del mundo y que vale la pena revisar por completo.

La exibición titulada The Art of War cuenta con tres partes principales: Illustrations, Propaganda y Valour & Gallantry, aparte de tres sub-secciones tituladas Learn abour the art, View the Film Archive (del cual prometo un futuro post) y View Artists, que también vale la pena revisar. Son varias horas las cuales los aficionados a la historia de la guerra y del arte podemos deleitarnos con estos documentos que no solo formaron parte de esfuerzo de guerra, sino que nos ayudan a entender los sentimientos de la población inglesa en uno de sus momentos más críticos, o inclusive las alianzas realizadas durante la guerra (ver por ejemplo el retrato de Stalin más abajo) que luego cambiarían al final de la misma.

El creación artística y la destrucción bélica, el arte y la guerra.


"Dig for Plenty" by Le Bon, 1944, Gouache on board.
El autoabastecimiento de alimentos ante la carestía de los mismos fue patre importante del esfuerzo de guerra de las familias y de civiles que no participaron en el campo de batalla pero que sí contribuyeron a enfocar al país en una economía de guerra.


"Still life" by Peake, 1939-1946. Ink & gouache on paper.
Los horrores de la guerra también fueron llevados a niveles artísiticos, con la finalidad de demostrar los excesos y la violencia del enemigo, y el sufrimiento de la población civil.


"Marshal Josef Stalin" Tim, 1942. Pencil and pastel on paper
Las creación de alianzas y la ruptura de las mismas llevó a que la población tenga que ser "educada" sobre el papel de los personajes en la guerra. El caso de Stalin fue uno de los más representativos, pues la URSS fue aliada de Alemania en 1939, pero luego de la invasión de los nazis en 1941 a tierras soviéticas, el rol de la URSS cambió y se convirtió en un aliado de Inglaterra y EEUU contra Alemania. Muchos afiches de Stalin, junto a otros de Roosevelt (presidente norteamericano) y Churchill (primer ministro británico) fueron colgados de las fábricas de armamento en Inglaterra. El fin de la guerra y el comienzo de la Guerra Fría cambiaría una vez más la visión construida sobre Stalin para la sociedad británica.

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The art of war

The National Archives

The National Archives - Exhibitions

Más sobre la Segunda Guerra Mundial, en español e inglés.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

El arte pictorico, o también por extensión todo lo que es el arte, al servicio de los intereses bélicos, políticos, propagandísticos de una época, pero esto se viene utilizando, me parece desde siempre.

En el Egipto de Ramses, en su templo, el que está en Abu Simbel, habla de la batalla de Kadesh, en que sus enemigos son derrotados por él; y los documentos hititas, osea de sus enemigos, hablan lo contrario. Sí, la propaganda siempre ha estado presente para favorecer a los que la ordenan, y para los fines que ellos consideran "adecuados".

Jorge Luis Valdez Morgan dijo...

Totalmente de acuerdo. La propaganda política ha existido desde que existen los Estados y las guerras, es decir, desde hace miles de años.

Lo interesante de la Segunda Guerra Mundial es que se utilizaron todos los medios a mano como propaganda, desde canciones como "There always be an England" hasta los filmes, los comics y los afiches.

Y claro, por la cercanía temporal se han conservado mucho mejor y se pueden apreciar en su plenitud.

Gracias por el comentario!