19 may. 2010

El tercer hombre (Reed, 1949)

Afiche original de El tercer hombre


El tercer hombre (The Third Man).
Año de estreno: 1949

Dir. Carol Reed (1906-1976)


Es difícil afirmarlo, pero en El tercer hombre (The Third Man) el personaje que captura la atención del espectador no es el genial Orson Welles en su logradísimo rol de Harry Lime, ni Joseph Cotten o la hermosa Alida Valli, sino la misma ciudad de Viena. Destruida parcialmente y llena de escombros, la capital austriaca fue la escenografía perfecta para que el thriller de Carol Reed cobrase esa aura ultrarrealista y a la vez oscura y deprimente. Con el pasar de más de 60 años desde su estreno, es claro que no podía haber una mejor ambientación para describir la posguerra europea y el inicio de la Guerra Fría, ese periodo tan oscuro como el laberintesco sistema de alcantarillado de Viena.

¿Cómo se llevó a cabo la realización de lo que muchos críticos consideran el mejor filme británico de todos los tiempos? La Segunda Guerra Mundial había cambiado la vida de directores, productores y escritores, por ejemplo el director Carol Reed había trabajado en la unidad de documentales del ejército británico, mientras que el novelista Graham Greene había sido un espía contratado por el servicio de inteligencia del mismo país. Pero era evidente que la guerra que acababa de terminar en 1945 era una fuente infinita de historias y tramas para la literatura y el cine.

Dos famosos productores, el norteamericano David O. Selznick y el húngaro Alexander Korda financiaron el proyecto. El primero quería filmarlo en estudio pero para Reed había que aprovechar la escenografía natural de la posguerra, sin embargo su opción, Berlín, era complicada en extremo por lo crítico del estado de la ciudad (la que sí fue capturada cinematográficamente en Germania anno zero de Roberto Rossellini). Korda entonces propone a Viena, una ciudad que cumplía con los requisitos de la historia y que a su vez coincidía con Berlín en el peculiar aspecto de la cuatripartición administrativa del territorio.

La historia estuvo a cargo de Graham Greene, conocido novelista de formación clásica cuya producción ahondaba en la ambivalencia moral y en los vaivenes de la política de su tiempo. Greene escribió el guión a modo de novela corta sin expectativas de publicación (luego fue publicada gracias al éxito del filme), con lo que el proyecto de filmación pudo iniciarse. La elección del personaje más complejo del filme, el peligroso delincuente Harry Lime (el que le da el título a la película), fue encargado al extraordinario director y actor Orson Welles, considerado hasta hoy por muchos como el mejor realizador de todos los tiempos. No son pocos los que aun creen que El tercer hombre fue dirigida por el mismo Welles en vez de Reed.


Trailer original de El tercer hombre

El filme terminado demostró que las decisiones de la pre-producción fueron acertadas. El staff cosmopolita, el agudo y ácido guión, las notables actuaciones y la ciudad-escenografía convirtieron a El tercer hombre en un clásico del cine y en la cumbre de la carrera de Reed. Inclusive la música, interpretada por hasta entonces un desconocido Anton Karas, cuya cítara plasmó el ambiente pesado y lúgubre que Reed deseaba para el filme (el crítico de cine Roger Ebert lo define como “un silbido en la oscuridad”) y que a la postre lanzaría a Karas a la fama internacional.

En cuanto a su valor histórico, El tercer hombre se nos muestra primero como un documento de época al mostrar escenas reales de una de las ciudades más castigadas por la Segunda Guerra Mundial. Luego, el trasfondo de la historia expone varios aspectos de la situación de la posguerra inmediata, ese período de transición entre la victoria aliada sobre los nazis y el inicio de las tensiones que luego se concretarían en lo que se conoce como la Guerra Fría. La presencia de las cuatro potencias vencedoras de la guerra –EEUU, URSS, Francia e Inglaterra- en la administración de la ciudad fue representada con una exactitud y verosimilitud tal que se logra percibir a lo largo del filme la desconfianza y cinismo como elementos que luego marcarían la construcción de bloques geopolíticos. Para algunos, la extraordinaria escena de persecución en el sistema de drenaje bajo la ciudad representa metafóricamente el estado de ánimo que se vivía en la política de la época, donde los factores determinantes se daban bajo la mesa y no a la luz del día, una “trama mítica” como lo definió Marc Ferro.

El inicio de la bipolaridad, aun antes que ésta pueda ser entendida por los hombres de su tiempo, se deja traslucir en el filme de modo involuntario, pero históricamente exacto. De ese modo, El tercer hombre, ese film-noir de claroscuros constantes y ángulos imposibles (el cinematógrafo Robert Krasker ganó un Oscar por su extraordinario trabajo en 1950), de mentiras y asesinatos, funda la cinematografía sobre la Guerra Fría y se consolida como un testimonio de época.

Orson Welles interpreta a Harry Lime en una de sus famosas apariciones en el filme

Finalmente, hay una anécdota que mencionar. Durante la realización del filme hubo un enfrentamiento entre Reed, Greene y Welles por el carácter de los personajes y el espíritu de la historia. El guionista Greene planeó una historia simple con objetivo de entretener, lo que fue transformado por Reed en un thriller político con una clara carga ideológica anticomunista, virajes psicológicos y personajes ambivalentes, donde los norteamericanos no quedaban nada bien parados y donde la única heroína sería la checa Anna Schmidt. Pero Orson Welles, con su personalidad y talento, cambiarían una vez más la historia, construyendo su personaje como uno de los antihéroes más notables de la historia del cine, improvisando y alargando las escenas donde él aparece (que, paradójicamente, fueron las más logradas del filme) con la finalidad que su personaje resalte sobre el resto. Al conseguirlo, el personaje de Harry Lime opacó a la heroína original y contribuyó a la consolidación del actor/director como un genio de la cinematografía de todos los tiempos. Orson Welles, con esa mirada socarrona en medio de un claroscuro callejón de Viena, demostraba que realmente era el tercer hombre.


Primera parte de Shadowing The Third Man, documental sobre el filme, estrenado el año 2007 en BBC Four.

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The Third Man (IMDB)

The Third Man (Filmsite)

The Third Man (1949) (Roger Ebert)

Carol Reed's The Third Man (Bright Lights Film Journal)

Carol Reed: The Third Man (The Guardian)

The Third Man (The Criterion Collection)

The Third Man (Wikipedia)

Shadowing The Third Man (BBC)

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Ferro, Marc. Cuando un filme encierra una pugna: “El tercer hombre”. En: Cine e historia. Barcelona: Gustavo Gili, 1980. p. 142-148)

Caparrós, José María. 100 Películas sobre Historia Contemporánea. Madrid: Alianza Editorial, 1997.